Eliminar el margen de 20 km/h al adelantar en las carreteras convencionales no solo no ha reducido la accidentalidad en estas vías, sino que la ha incrementado. Te damos los datos y repasamos la advertencia que, en su día, realizó Dvuelta.
A finales de marzo se cumple un año de la entrada en vigor de una de las normas más polémicas de la DGT en los últimos tiempos: la eliminación del margen de 20 km/h sobre el límite de velocidad en carreteras convencionales, para coches y motos que adelanten. Entonces, el propio director general de Tráfico, Pere Navarro, confirmaba un período de prueba de 1 año para comprobar su efectividad. No hace falta que espere dos meses más, ya podemos asegurar que ha sido un fracaso.
El último balance de la DGT de 2022 confirma un total de 1.145 personas fallecidas en accidente de tráfico, un 14 por ciento más que en 2021 y un 4 por ciento por encima de 2019, año pre-pandemia. Además con un agravante: hasta 833 personas han perdido la vida precisamente en carreteras convencionales, el 73 por ciento del total, un dato que es todavía peor al suponer un incremento del 15% respecto al pasado año.
Estas cifras dan ahora la razón, menos de un año después, a Dvuelta, la asociación de defensa de los conductores, que advirtió de que la aplicación de esta medida incluso “multiplicaría por 2,5 la distancia de adelantamiento, triplicando el tiempo necesario para efectuar la maniobra”. Con esta argumentación, denunciaba que la DGT proponía entonces que “la maniobra más peligrosa de la conducción (el adelantamiento en vías de dos sentidos) se convertiera en un seguro de muerte“.
