Se trata de un motor V10 atmosférico de 4.8 litros que desarrolla 560 CV de potencia y 480 Nm de par. Puede girar hasta las 9.000 rpm y sube tan rápido de vueltas que los ingenieros de Toyota tuvieron que instalar un cuentarrevoluciones digital para medir con precisión el giro del motor en las aceleraciones.