El DB4 marcó el camino a seguir, y el DB5 lo bordó en este aspecto. Se trataba de una evolución de este modelo, un coche que contaba con una carrocería de aleación de magnesio diseñada por la firma italiana Carrozzeria Touring Superleggera. Llegaría en 1963 y se mantendría a la venta solo dos años para un total de 1059 unidades.